Informe Otoño de Evolución de Napas

Junio del 2009

Fin de mayo es un momento clave para aplicar información freática a las decisiones agrícolas. El relativamente estable comportamiento del nivel de napas en el invierno permite anticipar, con el dato de Mayo, qué nivel encontraremos en Septiembre y así no solo conocer la situación que experimentarán los cultivos de invierno sino también los de la próxima campaña estival. Para mayor precisión, observaciones de los últimos 10 años sugieren que el período Mayo-Septiembre muestra leves ascensos (menos de 20 cm) en barbechos y niveles constantes o leves descensos (menos de 20 cm) en cultivos de invierno.

 En 2009 encontramos niveles que se han profundizado en prácticamente toda la región alcanzando los valores mínimos de (al menos) los últimos seis años y posiblemente no vistos desde antes del último ciclo de fuertes ascensos iniciado en 1998 (Figura 1). En el año último (2008-2009) hemos visto un período muy estable entre Mayo y Octubre, seguido de un ascenso sostenido Octubre-Diciembre que elevó los niveles 30 cm. (Figura 2). El verano mostró un déficit hídrico excepcional para la región, lo que combinado con napas aun accesibles a los cultivos (cercana a los 2 m de profundidad en Diciembre), generó en fuerte descenso en Diciembre-Febrero que promedió 50 cm, superando el metro de caída en algunos freatímetros. Se estima que en este período las napas ofrecieron en promedio unos 100 mm (más de 200 mm en casos excepcionales) de agua a los cultivos explicando rendimientos relativamente altos para las condiciones de sequía atravesadas en posiciones de media loma a bajo. El otoño de 2009 fue excepcionalmente seco y no se han observado las típicas recuperaciones de nivel que suceden a grandes eventos de lluvia otoñal, ausentes este año pero comunes en los últimos diez. La falta de recuperación de niveles coincide con la generalizada observación de perfiles de suelo que no se han recargado completamente hasta comienzo de mayo. Los niveles aquí reportados para marzo de 2009 han cambiado poco en los últimos dos meses y se pueden tomar como punto de partida para las decisiones de campaña.

 La mayor parte de los freatímetros de la región se encuentran con napas entre 2 y 3 metros de profundidad (Figura 3). Para cultivos de invierno pueden esperarse aportes muy leves en media loma y significativos en bajos (solo en aquellos que no presenten limitaciones edáficas como thaptos muy arcilloso o alcalinos, toscas masivas, o napas saladas). De mantenerse estos niveles para los cultivos de verano, cabe esperar aportes muy leves a nulos en lomas y leves a óptimos a medida que nos movemos de media lomas a bajos (en estos últimos caben las limitaciones presentadas antes). Si la próxima campaña de verano atraviesa condiciones de sequía como la actual deben esperarse aportes de napas menores que los vistos este año y más desplazados hacia bajos.

Figura 1. Dinámica media del nivel freático durante el mes de mayo en los últimos seis años. * En el 2009 el nivel freático corresponde al mes de Marzo.

Figura 2. Dinámica media del nivel freático desde mayo de 2008 a marzo de 2009. Los números debajo de la línea corresponden al número de freatímetros considerados en el cálculo de la media por mes. 



Figura 3. Mapa de niveles correspondiente a Marzo 2009. Los colores corresponden a las siguientes categorías de niveles freáticos: azul: <1m, celeste: entre 1 y 2 m; verde: entre 2 y 3 m, amarillo: entre 3 y 4 m, rojo: profundidad superior a 4 m








Agradecemos a todas las personas y organizaciones que han tomado datos de campo y los han aportado apoyando esta iniciativa.

 NOTA: Se han omitido algunos freatímetros cuyos datos aun no se habían actualizado al momento de elaborarse este informe. Esperamos incluirlos en futuras informes.






ĉ
Mariano Tamburrino,
10 jun. 2009 7:18
Comments