Informe Otoño 2010 Evolución de napas

 
Fin de mayo es un momento clave para aplicar información freática a las decisiones agrícolas. El relativamente estable comportamiento del nivel de napas en el invierno permite anticipar, con el dato de Mayo, qué nivel encontraremos en Septiembre y así no solo conocer la situación que experimentarán los cultivos de invierno sino también los de la próxima campaña estival. Para mayor precisión, observaciones de los últimos 10 años sugieren que el período Mayo-Septiembre muestra leves ascensos (menos de 20 cm) en barbechos y niveles constantes o leves descensos (menos de 20 cm) en cultivos de invierno.

En 2010 encontramos un muy brusco ascenso de los niveles que se elevan en prácticamente toda la región alcanzando los valores más superficiales de los últimos 5 años (2005 mostró niveles 35 cm más elevados) (Figura 1). En el año último (2009-2010) hemos visto un período muy estable entre Mayo y Septiembre, en acuerdo con lo que suele observarse en este período en años anteriores. Entre Octubre y Noviembre hubo ascensos leves, seguidos de ascenso MUY veloz en Noviembre-Enero que elevó los niveles más de 1 metro (Figura 2). Contrariamente a lo observado en otros años, el verano 2009-2010 generó importantes excesos hídricos traducidos en ascensos generalizados en toda la región. En esta campaña las lluvias ofrecieron en casi todos los casos suficiente humedad a los cultivos y las napas no hicieron un aporte significativo, y por el contrario ganaron a entre 150 y 300 mm de excesos hídricos que se tradujeron en un ascenso neto desde el año anterior de 1.25 m, provocado fundamentalmente por las lluvias muy intensas de Diciembre y Enero. El otoño de 2010 fue seco y no se han observado los típicos ascensos de marzo y abril que fueron comunes hasta 2008 pero inexistentes en 2009 y 2010.

Cabe mencionar que los ascensos de este año son de una magnitud equivalente a los de las campañas 1999-2000 y 2000-2001, que en ese caso, al repetirse por dos años consecutivos llevaron a una situación de anegamiento extremo y record en muchas localidades. En mayo de 2010 se vuelve clave apostar a maximizar el consumo de napas con cultivos de invierno (de cosecha, cobertura o forrajeros), especialmente en las zonas más bajas, para disminuir la alta vulnerabilidad al anegamiento actual. Por otra parte, las situaciones medias a elevadas del paisaje, que el año anterior tuvieron aportes limitados de napa, se encuentran en situaciones óptimas este año, permitiendo proyectar planteos de altos rendimientos en estas posiciones siempre y cuando los niveles de salinidad de las napas no superen valores de 3000 uS/cm.  

Los más de 50 freatímetros de la región (nuestra red crece rápidamente!) muestran que hay situaciones de anegamiento incipiente en un cuarto de los puntos (niveles menores a 1 m), otro cuarto de los puntos está en condiciones de profundidad optima a riesgosa (niveles entre 1 y 2 m) y un 30% de los puntos ofrece napas en posiciones ideales (niveles entre 2 y 3 m). Descartando los puntos de la pampa ondulada con profundidades típicamente mayores a los de la pampa central más arenosa, son muy pocas las situaciones de napas que tengan aportes muy limitados (niveles entre 3 y 4 m, 11% de los puntos) o nulos (niveles mayores a 4 m, 6% de los puntos). Para cultivos de invierno pueden esperarse aportes muy importantes en media loma y algo menores en lomas, mientras que en los bajos se enfrentan situaciones de riesgo por anegamiento. Resultará especialmente provechoso el consumo de napas durante la campaña invernal porque esto reducirá el riesgo de anegamiento para la campaña estival. En situaciones de bajos con alto riesgo de pérdida de cultivos de invierno, cobra interés el uso de cultivos de cobertura o  forrajeros de bajo costo que permitan mantener consumo freático. Si 2010 trae una primavera lluviosa, encontraremos dificultades para las siembras de maíz, soja y girasol en una gran fracción de la región.

Figura 1. Dinámica media del nivel freático durante el mes de mayo en los últimos siete años. * En el 2010 el nivel freático corresponde al mes de Marzo.

Figura 2. Dinámica media del nivel freático desde marzo de 2009 a marzo de 2010. Los números debajo de la línea corresponden al número de freatímetros considerados en el cálculo de la media por mes. 

Figura 3. Mapa de niveles correspondiente a Marzo 2010. Los colores corresponden a las siguientes categorías de niveles freáticos: azul: <1m, celeste: entre 1 y 2 m; verde: entre 2 y 3 m, amarillo: entre 3 y 4 m, rojo: profundidad superior a 4 m.


 

Figura 4. Proporción de freatimetros con profundidad de nivel freático en las distintas categorias durante marzo de 2009 y de 2010. Los colores corresponden a las siguientes categorías de niveles freáticos: azul: <1m, celeste: entre 1 y 2 m; verde: entre 2 y 3 m, amarillo: entre 3 y 4 m, rojo: profundidad superior a 4 m.

Figura 5. Mapa de tendencias (Marzo 2010- Setiembre de 2009). Los símbolos corresponden a: azul: Menos de 10 cm de diferencia; celeste: ascensos de entre 10 a 50 cm; verde: ascensos de más de 50 cm; amarillo: descensos de entre 10 a 50 cm; rojo: descensos de más de 50 cm.

 


Figura 6. Mapa de tendencias (Marzo 2010- Marzo de 2009). Los símbolos corresponden a: azul: Menos de 10 cm de diferencia; celeste: ascensos de entre 10 a 50 cm; verde: ascensos de más de 50 cm; amarillo: descensos de entre 10 a 50 cm; rojo: descensos de más de 50 cm.

 

 

NOTA: Se han omitido algunos freatímetros cuyos datos aun no se habían actualizado al momento de elaborarse este informe. Esperamos incluirlos en futuras informes.

 

 

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